Clase 2: Isabel Ochoa

Situaciones que salieron en clase….

La verdad, es que desde mi punto de vista no puedo decir que tuvimos complicaciones. La actividad nos obligaba a trabajar en equipo, si, pero nos relacionamos muy bien entre nosotros para llegar a buen puerto. --Ruido de mate--  En primer lugar, tuvimos este “juego” de reconocimiento de frases para ponernos en grupo. Yo no entendía nada al principio porque había llegado tarde, pero me reí muchísimo viendo al profesor que nos daba las indicaciones peleando con los alumnos para que hagan un ejercicio que no incluía mucho pensamiento. Cuando finalmente creamos los grupos de forma definitiva, nos pudimos sentar en una mesa y hacer la consigna. Lo primero que hicimos fue asignar a Valentina Ciancio como escritora (yo específicamente la mandé al frente porque me enteré que es asistente de cátedra en tipografía, así que asocié que tendría linda letra. Dicho y hecho) para la selección de palabras. Anotamos todo en una hoja bien grande y luego elegimos en equipo las palabras que nos interesaban. Después, cuando nos largaron a construir nos quedamos mirándonos diciendo “Ah bueno, ¿y ahora qué? Somos todos de Diseño Gráfico, no de arquitectura ¿Cómo íbamos a construir la ciudad del futuro sin un arquitecto?”, o eso pensé yo. Pero luego me dije “No, somos casi graduados, algo tiene que salir aunque quede un despilfarro”.  


Desbloquear el inicio del trabajo nos tomó unos minutos porque no sabíamos cómo arrancar. Nos mirábamos a los ojos con el equipo y todos tenían la incertidumbre en la mirada. Pero cuando empezábamos a ver lo que hacían los demás, y que empezaban a hacer construcciones en altura, Daniel dijo “¿Y si ponemos un banco en el medio y de ahí empezamos a crear la ciudad alrededor?” y de ahí todo se puso en marcha. Fue extraño ver como ante una simple pregunta se rompió la indecisión y empezamos a ser miembros de un equipo funcional ¿Qué hubiera pasado si ninguno rompía el hielo? Tal vez nos hubiéramos quedado mirando la nada sin mover un pelo. Por suerte, nos pusimos de acuerdo en poco tiempo.

Pero el ambiente era un poco incómodo. No nos conocíamos. Nos teníamos de cara pero de milagro sabíamos como nos llamábamos. A Carmela la llamé tres veces Carmen. Mi pensamiento básico era sobrevivir a la clase e irme. No me hice cuestionamientos. No lo pensé dos veces.

¿Hubiera sido diferente si nos hubiéramos conocido antes? ¿Por qué era necesario ser extraños para esta tarea? Me molestaba mucho el asunto, porque no me gusta trabajar con personas que no conozco. Me da desconfianza y siento que no puedo cambiar de rol. Tengo que estar ahí sin relajarme, porque podía darse el hecho de que no quisieran hacer lo asignado en clase.


Concordamos en tres puntos:
1- que debía haber parques y mucho verde, porque escribimos conceptos relacionados con la sostenibilidad y ecología para incentivar la conexión con la comunidad.
2- Tenía que ser accesible para todos. Así que pensamos en agregar una rampa como primera idea y que haya caminos de circulación. Que sea una ciudad fácil de recorrer.
3-  Tenía que tener algún tipo de edificio, porque en algún lado debían vivir las personas.

Con esa impronta empezamos a trabajar.


Lástima que no nos pusimos mas autocríticos en ese sentido ¿Por qué no cuestionar la utilización de edificios? Podríamos haber hecho un sistema de viviendas sustentables, o algo que rompa con la estructura de edificio cuadrado a la que está acostumbrado el ser humano. Podríamos haber hecho algo descontracturado, con curvas y carreteras. Tal vez la ciudad del futuro tenga otro tipo de planificación de los paisajes y el urbanismo. Nos quedamos mucho en lo que ya conocíamos en vez de explorar otras opciones.

Algunos pensamos más en las estructuras (yo hice dos edificios con hojas A3, Daniel, Sol y Carmela armaron el edificio principal) y otros pensaron más en organizar la ciudad (creación de casitas, banquitos, lugares de descanso, un puente hechos por Valentina, Joaquín y Victoria), otros se fijaron en el enfoque verde (varios cursos de agua y mucho, pero mucho verde pintado en la base que pusimos de papel). Este último punto fue un aporte comunitario entre todos los integrantes. Reconozco que Boggon y Garcia tuvieron muchísimo más protagonismo ahí que el resto, pero los demás no nos quedamos atrás. Pudimos explotar muy los fibrones de una de las chicas y mis témperas sólidas. Las utilizamos para hacer el agua y la naturaleza. Fue un proyecto de bricolaje extraño, pero fue volver a jugar como cuando sos un niño.


Cuando ví que más o menos la maqueta estaba lista y mis compañeros estaban haciendo algún que otro detalle que faltaba, me levanté y me puse a hablar con el equipo que estaba al lado nuestro. Me quedé charlando sobre que tema les tocó y que fue lo que hicieron (parecía un experimento de indumentaria combinado con un esqueleto. Me había gustado).


Tengo que reconocer que los otros equipos hicieron cosas mucho más experimentales. Fueron bizarras en el buen sentido, daban impronta. Lo nuestro... era cuadrado. punto.


Si tuviera que volver a hacer esta actividad de nuevo, intentaría llevar más hacia mis gustos personales. Por miedo y desconfianza hacia mi misma, deje que Danny llevara la vara del ejercicio. Su modelo de pensamiento es más estructurado, limpio, y creo que por ese modelo nos llevó a encarar el sentido del trabajo de una forma más “sólida” “consistente” “arquitectónica”. Siendo que mi manifiesto es en contra de la grilla delimitadora, y soy una fanática del diseño caótico, me hubiera gustado llevarlo por otro lado.

¿Cómo hubiera quedado la maqueta si hubiera tenido en cuenta mi manifiesto contra la grilla? ¿Hubiera sido diferente? ¿Habría sido distinto?


Todo este proceso lo he estado grabando con una cámara que encontré en mi casa. Así que me quedaron algunas cosas documentadas. Finalmente nos hicieron el cierre de la clase con una reflexión, y en algún momento dado quedé como la delegada del grupo 12.


Comentarios

  1. Como parte del equipo, me impresiona la precisión en cada una de las cosas y el relato cronológico de todo lo que se hizo en la clase con lujo de detalles. Sin embargo, en el contexto de la materia y el abordaje que se pretende tener a día de hoy en esta coevaluación, considero que es muy descriptivo y poco profundo a nivel reflexivo... ¿Qué dimensiones más allá de lo descriptivo pueden surgir a partir de todo lo vivenciado en clase? De vuelta, valoro la precisión descriptiva pero sería aún mejor ver si se puede profundizar aún más, incluso a llegar a ser crítico. [N-]

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