Grupo 12 | Clase 2 (23/08)
Al comenzar la clase realizamos una actividad que tenía como finalidad formar grupos de trabajo. Esto se llevó a cabo seleccionando una frase que hablaba sobre el universo FADU, que había llevado previamente escrito en un papel cada alumno. Cada papel tenía detrás el nombre de una dupla, previamente armada, y dicho par se acercaba a quien había seleccionado su frase para empezar a armar los equipos, los cuales tenían la característica de ser extremadamente variados, con personas que fuimos conociendo al transcurso de la clase.
La consigna que nos fue dada era “construir la ciudad del futuro”. Pasamos por muchas etapas para llegar al producto final. Para empezar, se nos pidió que pensemos en conjunto distintas palabras o conceptos clave que relacionáramos con la idea de dicha ciudad. Ahí tuvimos que tomar la primera decisión: quién sería el responsable de escribirlas. Una vez hecho eso, empezó el brainstorming. Luego, se nos pidió que hiciéramos una selección de términos que considerábamos que eran los más importantes o representativos. Mayormente elegimos palabras similares y pudimos llegar a un acuerdo sin mayores complicaciones.
Los principales conceptos que se nos fueron ocurriendo para conceptualizar nuestra idea de “ciudad del futuro” fueron: Progreso, Innovación, Sostenibilidad, Conocimiento, Oportunidades, Vida, Accesibilidad, Prosperidad, Responsabilidad y Diseño. Luego, los cinco seleccionados como de mayor relevancia resultaron ser: Progreso, Sostenibilidad, Accesibilidad, Oportunidades y Diseño. Una vez elegidos, construímos una frase que los condensara a todos en una misma idea: “El progreso hacia la ciudad del futuro se construye con un diseño innovador que prioriza la sostenibilidad, garantiza la accesibilidad para todos y abre nuevas oportunidades para una vida mejor”. Entendíamos que el objetivo de esto era conseguir una representación de lo que finalmente íbamos a plasmar en la actividad del taller.
Una vez terminada esta etapa, se nos pidió que pasáramos a efectivamente construir nuestra idea de ciudad del futuro. Ahí consideramos que empezó la parte más difícil, intentando construir con los materiales que se nos fueron dados, lo que fue todo un desafío, porque no teníamos un plan previo, una idea, sino que tuvimos que utilizar nuestra imaginación y creatividad para improvisar el proyecto y poder así lograr la actividad propuesta.
Ya sabiendo cómo guiar nuestra construcción, lo siguiente era organizarnos como equipo para lograr el objetivo de la representación. Digamos que fue casi espontáneo el rol que cada uno tomó y se iban conformando a medida que se desarrollaba el proceso. Si bien todos los integrantes individualmente tenían ciertos elementos, como materiales, capital propio que podría ser la imaginación, ideas propias, a todos los grupos se nos ofrecían los mismos elementos, las mismas herramientas o capital inicial. Dependía de las ideas y capacidades de cada equipo para llevar a cabo su concepto y representación final. Como equipo nos organizamos para obtener lo que considerábamos necesario y junto a lo propio, la construcción de la representación de la ciudad del futuro tuvo lugar.
El proceso se dio con cierta fluidez, ya que con la frase y las palabras que pensamos en común, teníamos una visión sobre cómo sería, aunque por supuesto, estábamos conscientes de nuestras “limitaciones” por los elementos de los que disponíamos en ese momento, por lo que intentamos llegar a lo que consideramos lo mejor que pudimos hacer. Fue fundamental la búsqueda de ideas para llegar a la puesta en escena de la ciudad del futuro.
Al final, cada quien tomó los elementos de construcción e hizo su aporte al proyecto, tomando en cuenta lo que faltaba agregar o modificar. Se logró un trabajo en equipo bastante equitativo gracias a una buena comunicación. Y llegamos a un resultado interesante por la colaboración colectiva.


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