Lo que pasó en clase...
Me interesaba mucho saber cómo continuaba este proceso que recién comenzó la semana pasada… Una voz se hizo escuchar entre la multitud de los que asistimos convocándonos sobre la temática del Capital. Con cierta intriga me acerqué para intentar comprender lo que venía a aportar a este proceso. “Las tres formas del Capital”, formas intrínsecamente relacionadas y que personalmente antes no me había detenido a pensar sobre dicha relación. Iban surgiendo palabras de forma colectiva en función de esta relación y de a poco, todo fue cobrando mayor sentido.
Las conexiones, el crédito y el banco de saber inciden directamente sobre el capital. Todos estos conceptos representados visualmente en círculos superpuestos cuya intersección central conforma el capital, es interesante. Tanto así que, si acercamos los círculos entre sí o los agrandamos desde el centro de cada uno, las formas de capital se expandirían. Valiéndose de la esquemática, las ideas pueden cobrar otra dimensión, brindan otro punto de vista, y este es claramente el caso, esquemas que, además, a lo largo del tiempo pueden distar de ser estáticos para estar en cambio constante. Sobre esta cuestión, nuestro accionar y contexto influye directamente en ese cambio. Si alguna de las tres formas escasea o es débil, se debe buscar asociarse con los medios que permitan conectarnos más con esa forma, su articulación contribuye beneficiosamente al capital. Una conclusión interesante que me hace bastante sentido y que puede decirse rápido, pero conlleva todo un proceso en la práctica.
A todo esto, andaba con cierta emoción por ver muchas caras conocidas y a la vez expectante de quiénes finalmente serían mis compañeros de grupo, algo que me pareció particularmente original la forma en que se fueron conformando… No por una cuestión de saber de antemano con quién quería formar equipo, sino por conectar con los demás a través de sus ideas, sus creencias, certezas o anécdotas por medio de frases que en gran parte me dio la impresión que muchos nos sentimos identificados. El transitar por la facultad sin duda deja una marca en cada uno de los que la experimentamos. Siendo este un camino para conectar con otros y conformar un equipo me pareció muy interesante, teniendo en cuenta el enfoque con el cual se inscribe la materia.
Ya conformado nuestro equipo de trabajo, se lanzaba una consigna sobre la “Construcción de la ciudad del futuro”. Una idea que me entusiasmaba y a la vez me cuestionaba cómo podríamos siquiera construir algo potencialmente complejo de forma improvisada… Lo cierto es que el recurso de usar palabras asociadas al imaginario de esta ciudad como disparador fue crucial para empezar a esbozar y aproximar una posible respuesta ante esta problemática, es una problemática porque precisamente constituye un proceso de diseño al cual se debe responder con lo que se dispone en el momento, sean tanto recursos propios como disponibles físicamente a cada uno de nosotros, recursos que conformaban precisamente el capital para la construcción a realizar. Si bien no debía ser “perfecta”, acá lo que importaba era la representación, de qué forma se podría expresar lo que en palabras se había esbozado sobre esta ciudad del futuro.
Para mi las palabras más importantes entre todas las que surgieron fueron: Vida, Progreso, Prosperidad, Conexión y Diseño, ya que considero son fundamentales en mi imaginario de la ciudad del futuro. Al final, el consenso determinó que el proceso se guiaría por las palabras: Progreso, Sostenibilidad, Accesibilidad, Oportunidades y Diseño. Una decisión con la que, en verdad, estuve de acuerdo. Pero es ahora cuando una gran problemática aparecía en escena, ¿Cómo representar todas estas nociones en algo tangible? ¿De qué manera se podría conseguir? ¿Cómo nos organizaríamos para tal fin? Es acá cuando me postulo para liderar el proceso, ya que me considero capaz de llevar al equipo a una posible solución. Es entonces cuando observo con qué recursos contamos y qué necesitamos. Con nuestros saberes, conexiones (aval, referencia del rol de cada uno) y el crédito que se nos otorgó (recursos materiales disponibles), pusimos manos a la obra.
Fue un proceso que resultó satisfactorio en el hacer, la manera en que conectaba con los demás para un beneficio común permitió entre todos dar una respuesta. Seguramente quienes la observen sin saber todo lo que implicó llegar a ella no serían completamente conscientes de lo enriquecedor que terminó siendo el proceso…
Es altamente probable que, si las formas de capital fueran distintas, nadie llevaba materiales, no se hubieran otorgado recursos o en el equipo cada quien tuviéramos otros conocimientos o visión de diseño, la solución sería totalmente diferente, de igual forma si todo lo anterior hubiese sido amplificado. Es aquí donde todas las formas confluyeron para dar con esta resolución, y personalmente, me siento satisfecho. Aspiro que este proceso siga ampliándose y enriqueciéndose cada vez más a lo largo de este recorrido.
N
Podrías cuestionarte más que toda la situación que sucedió durante la clase, para ver si surge una segunda reflexión de mayor profundidad. Cuidado con ser tan descriptivo.
Isa.


.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario