Clase 1: Isabel Ochoa

 Heurística -  Isabel Ochoa 


¿Quién es Yo?


El yo es la esencia de uno mismo, la sustancia y la forma que nos define y otorga nuestra identidad. Nos ayuda a relacionarnos con “El otro” al vernos reflejados en él a través del reconocimiento y los procesos identitarios. Mi mirada determina con quién me identifico y con quién no. El yo es mi centro, mi núcleo personal que conforma mi identidad individual para diferenciarme de el otro. Pero esto último no significa que mi identidad sea única y homogénea.


Mi esencia es la base de mi persona. De entrada soy diseñadora gráfica, pero también soy lectora, escritora, pintora, gamer, novia, hija, hermana y amiga. Me considero un espíritu espontáneo y juguetón, sociable y con facilidad para conectar con las personas. Mi extroversión galopante y mi sinceridad elocuente no me permiten quedarme callada cuando algo me importa o me interesa. Pero cuando es necesario, me inclino hacia un rol de liderazgo. Mi carácter fuerte me permite dar las direcciones necesarias para llegar a un objetivo en común en caso de estar en un grupo de trabajo. Aunque no tengo problemas en seguir órdenes de alguien que esté al mando, mientras se siga cierta línea de lógica.

De vez en cuando, caigo en el puesto de periodista chismosa: disfruto enterándome de lo que sucede en la vida de mis amigos y conocidos. Será porque me encanta escuchar los problemas de mis amistades y “poner el hombro” si lo necesitan. Aconsejar y ayudar a mis amistades es algo que se me hace muy agradable, porque sé que es una manera de acompañar en donde, a veces, desatiendo.


Mi Yo está compuesto por diferentes facetas de mi personalidad que se adaptan a las circunstancias y experiencias vividas. Aunque tengo múltiples aspectos, sigo siendo un solo "Yo". No soy la misma en casa, en el trabajo o en una fiesta; en cada entorno me amoldo según las necesidades del momento (lo que Freud llamaría el mundo exterior), pero nunca deje de lado quien soy en mi totalidad. Mi identidad es líquida en ese sentido, se amasa, se estira, se expande o se achica, se parte y se vuelve a componer. Pero yo nunca dejaré de ser la misma Isabel Ochoa, Isa, Ocho, u 8A.


Mi pasado y mi historia conforman parte de mi identidad ya que son las experiencias adquiridas con el paso del tiempo. La realidad es aquello que me ha dado tanto beneficios como obligaciones. Pero sigo buscando satisfacer mis deseos y placeres personales para no estresarme en extremo. Por esto mismo, intento mantener un equilibrio entre ambos aspectos para seguir disfrutando de lo que amo hacer, sin desatender mis responsabilidades y mis objetivos. Prefiero hacer el deber y luego el placer bajo esos términos. Así el segundo se me hace más regocijante. (por ejemplo: estoy un viernes a la noche escribiendo 800 palabras para Heurística, porque luego veré de continuar mi última partida en el Resident Evil 6 y ganar en una campaña a un amigo, o hacerme un tiempo para retomar Genshin Impact)


Soy muy consciente de que mi identidad está muy arraigada con mi moral y mis valores. A veces ese pequeño individuo en mi cabeza (o “el maldito inquilino ” que uno tiene adentro) me trae unos cargos de conciencia tan grandes como la cancha de Boca. Así que tampoco puedo dejar de lado mis responsabilidades porque luego me siento demasiado culpable. Gracias a esto, tengo una visión poderosa de mi misma. Soy una mujer que quiere tomar el mundo con las manos. Sé que estoy preparada para grandes cosas, por la autoexigencia que tengo sobre mi misma y mi necesidad de llevar las cosas a término.(no me gusta dejar situaciones inconclusas. Eso va desde proyectos, ideas, dibujos hasta trabajos prácticos). Pero no dejo de apoyarme en amigos y en compañeros cuando estoy en una situación que me supera o se vuelve demasiado grande desde mi perspectiva. 

La compañía para mi es fundamental en mi forma de ser. Aunque me gustan los momentos de soledad (porque, sinceramente, es algo que toda persona con raciocinio necesita en algún momento del día), también me gusta estar acompañada por alguien, ya sea en una charla amena o en un silencio cómodo. Pero de alguna manera “El otro” me ayuda mucho a desenvolverme en el entorno. Cuando me relajo con una persona que ya conozco, sale mi mejor aspecto: hago chistes funcionales a la situación, emito ideas sin sentido y toco lo más recóndito de la sinceridad de mi ambivalente estado de estupidez, que no muchos tienen el placer de ver. En caso contrario, tiendo a mantenerme en un estado modesto de lucidez y seriedad, que sale de su absolutismo si la situación se presta a que abra mi abanico de ideas y frases tontas para romper el hielo.


Cuando armé este texto en la primera clase, yo acababa de salir de Elementos de Psicología a la noche. Me sirvió mucho como base experimental para la autocomprensión de “Quien es yo”. Sin eso, no hubiera podido armar este texto. La verdad, es que no quiero hacer ninguna acotación extra acá. Solo resaltar este detalle no menor. Aunque me doy cuenta que de a momentos me fui un poco por las ramas.






  • Positivo: Buena redación, buenos ejemplos, capaz un poco más de reflexión y autocuetionamiento, eso te ayudaria a mejorar.
:) N+

Marisol Chen


Comentarios