¿Quien es Yo?


¿Quien es Yo?

Soy una persona que disfruta de los pequeños momentos de felicidad, aquellos que parecen insignificantes para muchos, pero que para mí son la esencia de la vida. Un día cálido, donde el sol brilla intensamente y el cielo está completamente despejado, es uno de esos momentos. El calor del sol en mi piel, la ausencia de nubes que permita una vista clara y expansiva del cielo, me brinda una sensación de paz y plenitud. Es en esos instantes cuando siento que el "yo" está más conectado con el mundo, cuando todo parece encajar de manera perfecta, y me doy cuenta de que la felicidad no siempre está en las grandes conquistas, sino en estos pequeños regalos de la naturaleza.

La conexión con la naturaleza es fundamental para mi "yo". En esos momentos de contacto directo con el entorno, siento que me reconcilio con mi esencia más pura, como si todo lo que realmente importa se redujera a lo más sencillo: el sol, el cielo y el aire que respiro. Estos son los pilares sobre los que construyo mi felicidad, porque me permiten recordar la importancia de estar presente y de valorar lo que tengo.

Más allá de estos momentos de contemplación, mi "yo" está profundamente arraigado en mis valores. Soy alguien que se esfuerza por actuar con justicia, tanto hacia los demás como hacia mí misma. Este sentido de justicia no solo se refiere a seguir las reglas o a tratar a los demás con equidad, sino también a la manera en que me juzgo a mí misma. Trato de ser honesta y justa conmigo, reconociendo mis errores pero también celebrando mis logros, no para caer en la autocomplacencia, sino para mantenerme en un constante estado de equilibrio y autoevaluación. Este enfoque me permite avanzar con seguridad y claridad en la vida, sabiendo que mis acciones están alineadas con lo que considero correcto y justo.

En mi visión del mundo, la justicia es algo que no se impone desde fuera, sino que surge de un profundo compromiso con la verdad y la integridad. Ser justa conmigo misma significa aceptar mis limitaciones y, al mismo tiempo, no ponerme límites innecesarios. Es una danza constante entre la autoexigencia y la compasión, entre el deseo de mejorar y la aceptación de lo que ya soy. Este equilibrio es lo que me permite seguir adelante con confianza, sabiendo que cada paso que doy está guiado por un propósito firme y auténtico.

Lo sensorial juega un papel crucial en la forma en que percibo y disfruto la vida. Soy una amante del color rosa, un tono que para mí representa ternura, amor y una suave belleza. Las rosas, con su delicado aroma y sus pétalos aterciopelados, son un reflejo perfecto de lo que me atrae: lo suave, lo elegante, lo que se experimenta más allá de las palabras. Disfruto de todo aquello que estimula mis sentidos, desde el aroma de una flor hasta la textura de una tela, pasando por la melodía de una canción. Estas experiencias sensoriales no solo me brindan placer, sino que también me conectan con el momento presente, permitiéndome estar plenamente consciente de lo que estoy viviendo.

El color rosa y las rosas no son solo preferencias estéticas; representan para mí un estado mental y emocional. La suavidad de sus tonos y texturas me recuerdan la importancia de la dulzura y la amabilidad en la vida, tanto hacia los demás como hacia mí misma. Estas elecciones sensoriales son, en el fondo, una manera de afirmar quién soy y lo que valoro, de rodearme de belleza y armonía en un mundo que a veces puede ser caótico y ruidoso.

En mi vida, me esfuerzo por cumplir con cada expectativa que me he propuesto. No se trata solo de alcanzar metas, sino de mejorar día a día, de superarme constantemente. Este deseo de mejorar no nace de la insatisfacción, sino de un profundo amor por el crecimiento personal. Quiero ser mejor hoy de lo que fui ayer, no por una competencia externa, sino por la satisfacción interna de saber que estoy avanzando hacia la mejor versión de mí misma.

La danza es una de las maneras en que experimentó esta evolución. Cuando bailo, siento que mi cuerpo y mi "yo" están en perfecta armonía. Cada movimiento, cada giro, es una expresión de mi ser, una forma de liberar lo que llevo dentro y de conectarme con mi esencia más pura. La danza me permite ser libre, expresar mis emociones sin restricciones y encontrar una paz que solo se logra cuando el cuerpo y la mente están en sintonía.

El cuidado personal es otro aspecto importante de mi "yo". No solo se trata de mantener una buena salud física, sino de cuidar mi bienestar emocional y mental. Amo las cosas dulces, y degustar un postre en una tarde tranquila es uno de esos pequeños placeres que me permiten reconectar conmigo misma. Estos momentos de indulgencia no son un capricho, sino una manera de recordarme que merezco disfrutar de la vida, que el autocuidado es una parte esencial de quien soy.

En resumen, el "yo" no es una entidad estática o simple. Es una amalgama de experiencias, valores, placeres sensoriales y un constante deseo de crecimiento. Soy alguien que busca la felicidad en los detalles, que se esfuerza por ser justa y mejorar cada día, que encuentra en la danza y en los pequeños placeres de la vida una forma de conectar con mi esencia más profunda. Pero tambien puedo autopreguntarme sobre mi "yo" ¿En verdad soy ese yo? ¿Cómo me construyo sobre esos valores? Uno puede decir que se conoce, pero muchas veces en esta sociedad de hoy en día nos debemos descontruir para volver a contruir ese "yo".

Siempre ponemos en contante evalución nuestras acciones y nuestro pensar porque así aprendemos, y al ser sereres pensantes estamos en constante cuentionamiento de las cosas como son.

¿Pero ese es "yo"? o ¿Es el "yo" qué aspiro ser?.

N

Siento que es un escrito muy personal como para corregir pero es muy profundo, no considero que sea descriptivo/ superficial, es más bien conceptual/reflexivo, se podría volver un poco más reflexivo todavía asique para mi es un nivel.


- Victoria Boggon




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