Clase 03
Para la clase número tres se nos pidió llevar nuevas frases relacionadas al universo FADU, como había pasado con la anterior donde las habíamos usado para armar los grupos que conformarían los equipos de trabajo de ese momento en adelante. Algunas de las frases que fueron surgiendo en el grupo fueron “faltan niveles de lectura”, “¡apropiate de la imagen!”, “se me explota la compu”, “¿cuál es tu partido conceptual?”, entre otras. Todas eran, de una forma u otra, cosas que podrían escucharse en correcciones de clase sobre una pieza de diseño, o expresiones que como estudiantes de diseño hemos usado en algún punto. Por eso, todo tuvo más sentido cuando se nos pidió que seleccionáramos y pensáramos qué frases influyen en el proceso de diseño y de qué manera: directa, indirecta, análoga. En el caso de nuestro grupo, la mayoría eran directas, porque hacían referencia a cuestiones muy puntuales, como experiencias que tuvimos.
Con el equipo debatimos sobre el tema y cada vez fueron surgiendo más opiniones, distintas ideas que aparecen cuando nos encontramos en el proceso de diseño. Mientras tanto, en la clase estaba apareciendo el concepto clave de ese día: el de idiolecto. Este puede definirse como “la forma de la palabra”.
Las frases y su significado dependen de muchas cosas, por ejemplo del contexto específico del sujeto, el tono empleado, la postura, experiencias previas, relaciones de poder, etc. Algo tan sencillo como el humor de la persona, puede determinar el significado que se le asigna, o mejor dicho, cómo se recibe. También es importante quién las está diciendo, no sólo de qué manera, porque no es lo mismo que lo diga un par (un compañero de clase, un amigo) que un docente.
Como los idiolectos dependen del contexto o cultura para poder ser comprendidos o utilizados, como comunidad FADU tenemos nuestras propias maneras de hablar que en otro lado no tendrían sentido, o por lo menos no el mismo que le damos nosotros.
Las palabras tienen poder, de condicionar, de dar un nuevo punto de vista, de moldear nuestra percepción de la realidad, o incluso aspectos más negativos, como poder ser también destructivas si se emplean con esa intención. Esto nunca es algo objetivo o determinado, sino que depende del oyente, de quien esté del otro lado recibiendo nuestras palabras, que pueden quizás malinterpretar lo que realmente queremos decir y puede, por ejemplo, ofenderse, aunque no haya sido nuestra intención.
El lenguaje o los idiolectos son adoptados, es decir, se aprenden a lo largo de los años, se va construyendo a medida que nos metemos más en un contexto determinado, y van reflejando nuestras experiencias y aprendizajes específicos. Nos conecta con nuestros profesores y compañeros, nos constituye como comunidad.
"Siento que el escrito expone solamente lo que paso en la clase, seria bueno ver como se relaciona esto con vos misma, o con tu proceso, quizá profundizaría mas no solo en como funcionan, sino como estas frases afectan en lo personal y pueden construirnos de cierta manera".
N-
Joaco G
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