Grupo 12 |Clase 3 (30/08)
Grupo 12
El contexto de esta clase parecía ser interesante desde un comienzo, a todos los alumnos nos habían pedido llevar frases referidas al universo de la facultad y se podía intuir alguna dinámica de taller relacionada a ellas. Como era de esperarse, muchos nos sentimos identificados, ya que en su mayoría trataban sobre situaciones que en algún momento todos experimentamos en nuestro paso por la carrera.
El debate y la puesta en común sobre las frases que cada uno había preparado fue curioso. Desde frases claras y directas que podrían escucharse en las correcciones de clases sobre una pieza de diseño, hasta otras más metafóricas y reflexivas sobre su proceso; todo fue cobrando mayor sentido cuando se nos pidió seleccionar y pensar qué oraciones influyen en el proceso de diseño y de qué manera, directa, indirecta o por analogía. En nuestro caso surgieron múltiples opciones, pero conseguimos seleccionar y ordenar finalmente las ocho frases más significativas según nuestra experiencia en la facultad.
El debate fue enriqueciéndose cada vez más a medida que surgieron ideas y opiniones sobre pensamientos, actitudes y emociones que se producen en el sujeto que se reflejan o inciden en su proceso de diseño. Ahí surgió el concepto de idiolecto. Llegamos a la conclusión de que las frases y su impacto dependen del contexto del sujeto: hay diversos aspectos que se ponen en juego, como el tono, el entorno, la postura, experiencias, relaciones de poder, y el propio contenido. Todo esto influye en el proceso de diseño (y por extensión, en otros desarrollos). También influye quién es el sujeto que te lo dice: no es lo mismo que lo diga un compañero de diseño, un amigo, que un asistente de cátedra o un profesor. En este esquema de Decir – Pensar – Hacer surge la figura de la negociación, que supone un acuerdo mutuo, “lo mejor para las partes”. La palabra tiene protagonismo en la negociación, pero la negociación es solo una de las muchas otras formas posibles en el proceso. A su vez, apareció el concepto de “evaluar”. Evaluamos lo que diseñamos y ahí intentamos negociar (ya sea con nosotros mismos o nuestro profesor) que se queda y que se descarta dentro del proyecto trabajado.
Entendemos al idiolecto como “la forma de la palabra” y esta a su vez tiene implicancias sobre el sujeto. A través de las frases puestas en común, fueron surgiendo diversidad de opiniones y posturas, pero al final empezaron a converger gracias al consenso y posiblemente porque nuestro equipo tiene la particularidad de estar formado únicamente por diseñadores gráficos. Como decíamos, la palabra, puede ayudarnos a organizar o a graficar.
Firmas:
Daniel Trujillo
Valentina Ciancio
Isabel Ochoa
Marisol Chen
Joaquín Garcia
Victoria Boggon
Carmela Vazquez sufrido

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