Clase 9 - Joaquin Garcia
Casos
Para empezar este escrito, me gustaría aclarar que el caso en el que se va a basar, no es un caso de diseño, tampoco es un caso que me roce de cerca, y como otros casos analizados en la clase, es atemporal a mi, aunque contemporáneo. Pero por alguna razón lo encuentro interesante, quizás a causa de mis referentes, o modelos a lo largo de mi vida, generé un universo personal articulado por modos de pensar, que llevan a que hoy encuentre interés en casos de este estilo, casos de revolución.
El caso que quiero traer hoy, es el caso de la Revolución Zapatista de 1910, esta revolución se dio en el Sur de México, en el contexto de un gobierno autoritarista bajo el mando de Porfirio Díaz Mori, la revolución fue impulsada por Emiliano Zapata, un caudillo de Morelos. Esta lucha se centró principalmente en la reforma agraria, exigiendo la devolución de tierras que habían sido despojadas de los campesinos por los hacendados.
Esta revolución, como toda revolución, llevó al levantamiento armado por fuerzas populares y nacionales, así se formó el Ejército Zapatista, o Ejército Liberador del Sur, que estaba compuesto principalmente por estos campesinos que apoyaban a Zapata en su demanda común de “Tierra y Libertad”.
Si bien este caso no alcanzó plenamente el objetivo planteado en el “Plan Ayala” (Documento clave que exige la restitucion de tierras a las comunidades indigenas y campesinas), fue clave en la caida de la dictadura de Díaz, ademas de lograr una reforma agraria en la constitucion de 1917, que contemplaba ciertas demandas de los Zapatistas. El reparto de tierras fue un proceso más paulatino, ya que comenzó a realizarse luego de la revolución.
Es así como este caso tuvo lugar en un contexto de democracia de lata donde la realidad ocultaba un régimen dictatorial, buscando defender las necesidades del campo, y los derechos de las comunidades indígenas y campesinas, luchando contra la injusticia social y la explotación agraria.
Esta revolución, como tantas otras, a priori, tiene un carácter utópico en su manifiesto, y es quizá en eso, que repara mi interés. Revoluciones como estas han existido y existirán siempre, con ejemplos como Francia, Rusia, Cuba, en mayor o menor escala, pero generalmente defendiendo los mismos intereses.
De esta reincidencia en los reclamos y las luchas, es que nace, creo yo, esta característica utópica que a mi me llama la atención. Debería realizar un análisis más interno, para poder desenmarañar mis modos de pensar, pensando en mis referentes y modelos para entender qué es lo que me llama la atención de esta característica de utopía, que no solo encuentro en revoluciones, sino que también la encuentro en personajes propios de estas revoluciones, o hasta en novelas.
No sabría si es por imaginación o esperanza, que me dice que el mundo, puede acercarse parcialmente a algo utópico, entendiendo que esta característica de utópico es inalcanzable ya que siempre, va a haber algo más utópico que lo que hoy existe. Y está en esa búsqueda constante, el “Re” de la “Evolución”, ya que cuando dejamos de Evolucionar por necesidad biológica, buscamos hacerlo por necesidad social.
Es en este punto que puedo extrapolar lo Social, al universo personal de cada individuo de la sociedad, y acá me pongo a pensar en mi, en cual es mi busqueda, cual es mi utopia, cuales son los problemas que articulan con mi vision utopica del yo, que disparan una revolucion.
Hoy en día, gracias a esta materia, puedo entender, cual es mi interés, por esto, de dónde viene ese interés y como me interpelan en mi manera de ser y pensar, como así también, poder reconocer estos problemas que disparan revoluciones poder clasificarlos y analizarlos, para actuar en base a ellos y darle un sentido a esa revolución personal. Una pregunta me surge, y es con la que me voy pensando luego de este escrito, ¿Son los problemas detonantes, los que actúan de disparador en una revolución? Creería que si, no le di ese significado en clases pasadas, pero creo que hoy se constituyó más el sentido de ese término.
Y me gustaría decir también que todas las revoluciones, por más utópicas o irreales que sean, defienden intereses genuinos por los que las libran. De esta manera pienso, a veces tenemos que escucharnos más, cuando sentimos esta revolución interior, porque por alguna razón sucede, y quizás también, el interés de nuestro yo, es siempre genuino…
Comentarios
Publicar un comentario