Clase 11 | 01.11.24

En la clase número once el tema a tratar fue el del juego social. Cada uno de nosotros es un participante del juego, cumplimos un rol en específico, y en nuestro caso particular es el de ser estudiantes y futuros diseñadores gráficos.


Teniendo esto en cuenta, tuvimos que reflexionar y crear preguntas que nos interpelaran. Las preguntas que hice yo fueron:

  1. ¿Qué rol cumple el diseñador en el juego social?

  2. ¿El diseñador cubre necesidades o suple demandas sociales?

  3. Si cubre necesidades, ¿Cuáles son?

  4. ¿Cómo se ve modificado el rol del diseñador o su tarea según las estructuras de comunicación o de poder?

  5. Dichas estructuras de poder, ¿guían o limitan la labor del diseñador?


La pregunta número cuatro fue seleccionada por el grupo y la reformulamos en conjunto y quedó: “¿las estructuras de poder, guían o limitan la labor del diseñador?”.

Esta pregunta surge originalmente de pensar que los diseñadores por lo general no somos los responsables directos del proyecto, sino que seguimos direcciones de alguien más que lo organiza o un cliente que pide lo que quiere para su propio proyecto, por lo tanto nos vemos bajo el control de las estructuras de poder planteadas.

Me pareció interesante la dinámica de tener que reformular las preguntas, contextualizarlas, hacerlas más específicas y puntuales o incluso de buscarle el trasfondo, el origen, preguntarnos ¿por qué siquiera me preguntaría esto? no quitándole importancia, sino buscando el detonante del pensamiento o de la inquietud.


Como conclusión de la clase podría decir que analizar el “juego social” y problematizarlo como lo hicimos nos dio una visión más general de dónde estamos parados nosotros como estudiantes en transición a profesionales. Sé que dentro de mi grupo lo más probable es que entre este año y el próximo ya seamos todos graduados, por lo que es un momento muy clave tanto en la carrera como en nuestras vidas, entonces nos vemos enfrentados constantemente a nuevas situaciones que antes no considerábamos. Por ejemplo, a esta altura muchos de nosotros trabajamos de lo que estudiamos, y conocemos de primera mano experiencias que fueron los detonantes para algunas preguntas, porque son cosas que nos cuestionamos todos los días, como por ejemplo ¿cuánto pesa mi palabra (y por lo tanto mi conocimiento) frente a la del cliente y sus pedidos? ¿Será una cuestión de experiencia o la falta de ella? Quizás el hecho de que el cliente o mi empleador sepan que todavía estoy estudiando me juega en contra a la hora de exponer lo que pienso u opino de un proyecto.

Quizás lo importante de todo esto sea el proceso en sí mismo, quizás hacernos éstas preguntas no tengan que llevar a un sentimiento negativo de “uy, me falta mucho por recorrer” sino entender que participar del juego social es inevitable y que sólo nos queda crecer y desarrollar nuestras habilidades de diseño, entender cómo funcionan nuestras responsabilidades y confiar en nuestro conocimiento.


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